Julieta Bolullo IA Aplicada

Le pedí a la IA que me preparara una reunión desde la playa. Esto es lo que pasó

Estaba en la playa. Me acordé de que tenía una reunión al día siguiente a las nueve y no tenía nada preparado.

No saqué el portátil. Saqué el móvil, abrí Claude y le dicté esto, más o menos con estas palabras:

"Coge la carpeta de mi ordenador que se llama Cliente A, saca todos los datos, hazme un dashboard interactivo y un PowerPoint con las dos últimas reuniones. Y mándamelo todo por email para tenerlo mañana por la mañana."

Dos minutos después tenía el dashboard hecho. Y el PowerPoint. Con mis colores de marca, mi tono, todo como si lo hubiera montado yo en la oficina.

Julieta Bolullo Playa

Desde la playa. Con una cerveza en la mano. Sin tocar el ordenador.

Y te voy a confesar una cosa: cada vez que le pido algo así y sale, sigo flipando. No me acostumbro. Hay un momento, justo cuando llega el email con todo hecho, en que pienso "no puede ser que esto funcione de verdad". Pues funciona.

Por qué esto no es un truco de magia (y por qué importa)

Lo enseño y la reacción es siempre la misma: "ya, pero a ti te sale porque eres tú". No. Me sale porque tengo una cosa montada antes de pedir nada. Y esa es justo la parte que nadie enseña, porque no luce en un reel.

Lo voy a contar entero, incluido lo que necesitas tener listo. Porque prefiero que lo repliques de verdad a que te quedes con el "qué bonito" y luego lo intentes, no te salga y pienses que era humo.

Lo que la IA hizo de verdad

Desglosado, fueron cuatro cosas, y ninguna es ciencia ficción:

  1. Leyó mis archivos. Entró en una carpeta concreta de mi ordenador y sacó los datos. No los inventó: los leyó.
  2. Montó un dashboard interactivo. A partir de esos datos, una visualización en condiciones. No una tabla fea: algo presentable.
  3. Generó un PowerPoint con mi marca. Mis colores, mi tono, mi forma de titular. Esto no sale de la nada — sale de que la IA ya sabe cómo es mi marca (luego te cuento cómo).
  4. Me lo mandó por email. No me dijo "aquí tienes los archivos". Los dejó en mi bandeja, listos para la mañana siguiente.

Y como ya estaba puesta, le pedí una cosa más: que me dejara un borrador de email redactado con todo lo que necesitaba para la reunión. También hecho.

Qué necesitas tener montado para que esto funcione

Aquí está la parte honesta. Esto no sale solo de abrir la app y pedirlo. Necesitas tres cosas:

Las conexiones activadas. Para que la IA pueda leer una carpeta de tu ordenador y mandarte un email, tiene que tener acceso a esas herramientas. En el caso de Claude, eso se configura conectando tu almacenamiento (Google Drive, por ejemplo) y tu correo. Se hace una vez, en ajustes, y queda listo. Si no tienes esas conexiones, la IA puede montarte el dashboard y el PowerPoint, pero te los dará en el chat para que los descargues tú — no te los manda solo. Ese es el matiz que casi nadie cuenta.

Tu base de marca, dada de antemano. El PowerPoint salió con mis colores y mi tono porque la IA ya conoce tu manual. Eso no es magia: es que en algún momento le di mi marca — paleta, tipografía, cómo hablo, cómo titulo. Sin eso, te habría dado un PowerPoint correcto pero genérico, con plantilla de stock. La marca la pones tú una vez. Luego se aplica sola.

Tus archivos ordenados. "Coge la carpeta Cliente A" funciona porque existe una carpeta que se llama así, con los datos dentro. Si tu ordenador es un caos de "documento final final v3 BUENO", la IA va a tardar más y a acertar menos. La parte aburrida — tener las cosas con un nombre y en su sitio — es la que hace posible la parte espectacular.

La idea de fondo

La IA dejó de ser "una cosa para escribir textos" hace tiempo. Ahora puede hacer trabajo de verdad: leer tus archivos, montar entregables, mandarlos. Pero solo si le has dado acceso y contexto antes.

Esa es la diferencia entre quien usa la IA para jugar y quien la usa para trabajar. No es la herramienta. Es lo que tienes montado por detrás cuando llega el imprevisto un domingo a las ocho de la tarde.

Porque los imprevistos llegan siempre que estás de vacaciones. Eso no lo arregla la IA. Pero que te pillen con todo listo, sí.

Julieta Bolullo

Julieta Bolullo

Consultora de Marketing e IA. Fundadora de La Agencia de IA.

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